Milán, un viaje de historia, compras y arte
A la hora de emprender un viaje, la búsqueda de un destino debe englobar muchos de los aspectos que uno desea cubrir. Sin lugar a dudas, Milán es una de las ciudades del mundo que reúne un abanico de características tentadoras para cualquier viajante. Las alternativas son infinitas, ya que pueden encontrarse en un mismo sitio con las más amplias posibilidades para hacer compras, conocer obras de arte únicas y estructuras cargadas de historia en una cultura alabada a nivel mundial y, además, degustar la tradicional gastronomía europea donde también se encuentra el mundialmente conocido pastel navideño panettone. ¿A qué esperas para reservar hotel en Milán?
Para ubicar geográficamente esta ciudad, que se presenta como la principal de la Italia septentrional, debemos situarnos al oeste de la región de Lombardía, en llanuras homónimas. Se trata de la capital de la provincia, que sin lugar a dudas, es una de las más desarrolladas de Italia. La población total alcanza los 1.308.735 habitantes, y acapara una superficie de 1.982 en kilómetros cuadrados, a su vez esta provincia se subdivide de 188 comunas.
A lo largo de los años Milán se ha hecho un destino turístico por excelencia, por muchos motivos. Uno de ellos es el nivel adquirido en cuanto a la industrialización y comercialización de productos principalmente orientados a la moda internacional. En las calle principales de Milán como lo son,Vía Manzoni y Napoleón, se ubican las marcas de los diseñadores de reconocimiento mundial ( Armani, Gucci, Versace, Dolce y Gabbana). Esta capital de la moda también es cuna de nuevos diseñadores que se forman en el prestigioso Istituto Europeo di Design.
Su carácter económico no sólo está dictado por la indumentaria, sino por ser sede de la Bolsa de valores de Milán, que se encuentra en piazza Affari, y es sitio administrativo de muchas empresas multinacionales, siendo un distrito financiero de los más importantes del continente europeo.
Mas allá de la actualidad, resulta muy interesante también conocer el origen, que remonta a la cultura Celta del norte de Italia, ya que éstos fueron quienes fundaron en una época cercana al año 600 a.C. y la denominaron Médehan, pero quienes le dieron el nombre de Mediolanum ( “En el medio del llano”, en latín), fueron los romanos, al conquistar casi 400 años más tarde. Este nombre hace referencia a las características de la ubicación y el tipo del suelo; en el centro de una llanura al pie de los Alpes. De allí deriva su actual nombre, Milano, en italiano.
Ahora bien, una vez que se decide a conocer Milán, las citas obligadas son muchas y merece la pena visitar cada uno de los monumentos, obras, museos y teatros.
En primer lugar, lo que capta mayor interés es la visita al Duomo (Catedral en español), con un estilo gótico, con frente neogótico que requirió un tiempo de construcción de 500 años, siendo iniciada la obra en el año 1387 dirigida por Simone da Orsenigo, producto de un proyecto de un arquitecto desconocido. Su majestuosidad, la ubica en el tercer lugar a nivel mundial, en cuanta a tamaño se refiere, detrás de San Pedro en Roma y Santiago de Compostela. Para llegar a visitar su tejado, se deben subir cientos de escalones, y desde allí se obtiene una maravillosa panorámica de la ciudad, mientras se pasea por entre sus cientos de pináculos góticos. Cabe destacar que la diócesis de Milán es la más grande del mundo.
Junto a la plaza del Duomo está la Galería de Vittorio Emmanuelle, conocida como el Salón de Milán, allí es donde se encuentran las principales tiendas de moda internacional, cafés y joyerías. Posee un suelo enlosado de mármol italiano lleno de vivos mosaicos donde es tradicional mirar para buscar el que representa las figuras del zodiaco y está cubierta con grandes cúpulas de vidrio en forma de cruz latina. Dice la tradición, que para pedir un deseo, hay que mirar el signo de Tauro, el toro, mientras se pone el talón sobre él hay que dar tres vueltas sobre el eje. Esta galería fue proyectada en la segunda mitad del siglo XIX por Giuseppe Mengoni.
Esta ciudad también es conocida por el Teatro ella Scala (Teatro de la Escala), la ópera más grande del mundo donde se representan las obras de Verdi, Puccini, Rossini, Donizzetti. . Se lo ha conocido como el templo de la lírica italiana y mundial fue construido en el 1778 para reemplazar a uno destruido por un incendio. La nueva construcción es lo suficientemente grande como para que se sienten en 2000 personas, y luego fue casi destruido en la Segunda Guerra Mundial bombardeos , luego fue restaurado y reabierto en 1946.
En cuanto a obras de arte, es indispensable destacar una; La Última Cena, la obra maestra de Leonardo da Vinci, el fresco que pintó Leonardo en la iglesia Santa María de Grazie, esta iglesia fue comenzada por Giovanni Solari en 1463 y transformada en 1492 por Donato Bramante. Claro que para verlo hay que hacer una reserva con algunos meses de antelación, por la demanda de espectadores que provoca esta obra.
Otras obras que resultan interesantes de visitar son las de Miguel Angel, que se encuentran expuestas en los salones de La residencia de los Sforza es conocida como el Castillo Sforzesco. Esta fortaleza fue comenzado por los Visconti en la segunda mitad del siglo XIV y continuado en el siglo siguiente por Francesco Sforza, señor de Milán. Las obras las dirigieron Giovanni da Milano y Filarete que edificó la torre de entrada.
Las Pinacotecas de Milán son otros de los atractivo que ningún visitante debería evitar. La pinoteca di Brera, Pinacoteca Ambrosiana, Poldi Pezzoli y las galerias de los Musei del Castello, que albergan un gran número de obras maestras de la pintura. En el caso de la Ambrosiana contiene la colección privada del cardenal Federico Borromeo, colocada en el siglo XVII. La Brera fue inaugurada en 1809 en el gran edificio que acoge también la Academia de Arte. El Museo Poldi-Pezzoli Fue fundado en la segunda mitad del siglo XIX por voluntad de Gian Giacomo Poldi Pezzoli que donó su colección artística a la ciudad.
El Museo Bagatti Valsecch, otro sitio digno de visitar resulta de una casa del siglo XIX inspirada en palacios señoriales del Cinquecento lombardo, decorada con objetos y muebles renacentistas italianas.
De las más variadas posibilidades y el más amplio espectro en cuanto arte, arquitectura, cultura e historia se refiere, puede localizarse en un sólo lugar en el mapa. Bon voyage!
Fuente: dondeviajar.es